
Dicen que se debe hablar por experiencia. Creo firmemente en la seriedad e importancia del matrimonio dentro de una sociedad. Pero, qué cosa que no todo es color de rosa. Casado con una mujer criada en las enseñanzas del evangelio desde pequeña, luego de 20 años, con 2 hijos y un hogar formado, me pide la separación. Esto me hizo tambalear sobre las cosas en las que creo. Pasado el tiempo, la derrota y sus amarguras me han llevado por muchas reflexiones, y la principal de ellas, es escribir lo que aprendí sobre el matrimonio, porque creo "firmemente" en la institución social y espiritual, llamada matrimonio (aunque ud no lo crea, como decia Ripley). Al que le interese, le invito a compartir mis lecciones de la vida.